lunes, 4 de octubre de 2010

Planchado: Consejos generales

Lo primero: hacerse con una buena tabla de planchar. Les recomiendo una alta para que no se rompan la espalda y una buena plancha que nos eche bastante vapor. La plancha bebe estar perfectamente limpia o se corre el riesgo de manchar los tejidos.

  • No secar la ropa con la plancha, ya que la humedad enfriará rápidamente la plancha, consumiendo más energía para recuperar el calor.
  • No planchar en pequeñas cantidades, ni a diario, ya que esto requiere mayor consumo de electricidad. Se plancha ojalá una vez por semana en jornadas ininterrumpidas.

Preparar la ropa antes de conectar la plancha, separándola de acuerdo al tipo de tela. Se empieza por la ropa que requiera menos temperatura y se termina con la que necesite más.
Dicho esto, enchufaremos la plancha y regularemos la rueda de la temperatura hacia la temperatura recomendada para el tejido en cuestión.
Poco antes de finalizar, cuando la plancha esté en su máxima temperatura, se debe desconectar, a fin de aprovechar la energía acumulada sin interrumpir su labor

Símbolo de planchado en las etiquetas



Temperatura alta: máx. 200 ºC
Tejidos: Algodones y linos



Temperatura media: máx. 150 ºC
Tejidos: lanas y poliésteres.



Temperatura baja: máx. 110 ºC
Tejidos : Seda natural, rayón, acetatos y acrílicos




No planchar

Almacenaje y conservación de alimentos

No siempre guardamos los alimentos del modo más apropiado. Hacerlo correctamente alarga su vida, impide que los microorganismos se multipliquen, evita que pierdan propiedades nutritivas y que se deteriore su aspecto.
En caso de que tenga despensa, en la despensa, si no en los armarios o estanterías.

El orden y la disposición de los alimentos no será casual: los artículos de primera necesidad y los de uso más frecuente se colocarán más cerca y a la vista, preferiblemente ordenados por grupos.

Aquí os cuelgo las recomendaciones de consumer EROSKI, que están bastante bien

Tender bien para planchar menos


1. Llene su lavadora, pero no la cargue demasiado.

2. Tienda su ropa inmediatamente después de que la lavadora se haya detenido. Esto evitará que la ropa se arrugue en exceso.

3. Tengan siempre los hilos del tendedero bien limpios.

4. Las pinzas de madera son estéticamente más agradables a la vista que las de plástico, pero tengan cuidado porque pueden teñirse del color de la prenda que sujetan.

5. Recuerde que allí donde coloque la pinza quedará una marca en el tejido cuando esté seco, por lo tanto sitúe la pinza en el punto de la prenda menos visible.

6. No tienda las prendas de lana con pinzas, porque se deformarán. Si las ha lavado a mano, antes de tenderlas (en horizontal) enróllelas con cuidado en un paño o toalla para absorber la mayor cantidad de agua posible. Si las ha lavado en la lavadora con un programa para tal fin, puede usar una percha de las llamadas americanas que son de perfil grueso y contorno semicircular de manera que consiguen la forma perfecta para sujetar chaquetas y chaquetones y consigue que las prendas no se deformen.

7. La ropa de color se tienden siempre del revés y a la sombra, con cuidado de que no estén en contacto con otras prendas.

8. Los pantalones se tienden por los bajos. Se puede usar perchas de mordaza para pantalones, como la del dibujo. Este tipo de perchas poseen una mordaza que se cierra sobre la pernera del pantalón, de manera que éste queda colgando en vertical y evita que queden las marcas doblez que permanecerían con una percha común.

9. Las camisas se tienden por el dobladillo inferior, aunque lo ideal es tenderlas en una percha común de madera que no deja marcas.

10. Las faldas se tienden por la cintura, de esta manera, si son de tejido sintético o mixto, no necesitarán plancha. También podemos usar perchar del tipo

11. Las sábanas y fundas de almohadas, para que sequen más deprisa, se aconseja tenderlas por uno de los extremos con varias pinzas.

12. Las cortinas, colgarlas en las ventanas nada más sacarlas de la lavadora y no necesitarán plancharse.

13. Fundas de sofás, enfundarlas todavía húmedas, facilita el trabajo y se estirarán solas.

 

 

La frecuencia ideal-orientativa de las tareas domésticas

Organizar y planificar la limpieza de la casa

Para la limpieza de la casa es necesario organizarse, es decir tener un plan de acción, esto permitirá ahorrar tiempo y obtener excelentes resultados.

No es conveniente limpiar todo a la vez, por ejemplo si la casa tiene varios pisos, planificaremos la limpieza por pisos, comenzando por el más alto hasta llegar al sótano.

No se exija demasiado e intente realizar la limpieza en un solo día, si su casa es grande sólo logrará agotarse y posiblemente no pueda terminar el trabajo. Esto le creará frustración.

A pesar que cada cual tiene su forma de hacer las cosas, siempre podemos aprender como simplificarlas. No existen las fórmulas mágicas, pero si se tiene una idea de que se va hacer cómo realizará el trabajo, la tarea será más amena y reconfortante. Puede poner su música favorita, si tiene marcha, mejor. Eso logrará distraer su atención y no pensará en todo lo que le queda por hacer.

Si la casa es grande, no se sienta autosuficiente, pida ayuda a los miembros de su familia. Asigne tareas a cada uno de sus hijos, como hacer la cama, recoger la ropa sucia, sacar la basura, sacar el polvo a los muebles del salón, etc. Tareas sencillas donde aprendan que el trabajo de la casa debe ser compartido por todos. Dejar participar en la planificación de las tareas de limpieza puede despertar un verdadero interés: las pautas a seguir son determinar cuáles son las tareas a realizar, en qué momento del día o de la semana se realizaran y cómo se distribuyen las tareas.

Se sorprenderá como los niños pequeños disfrutan colaborando, se sienten útiles y fomenta la responsabilidad. Tendrá que adaptarse a esta nueva rutina, la ayuda implicará enseñar a limpiar, con su consiguiente pérdida de tiempo, también debe tener presente que no limpiaran como lo haría usted. Pero la intensión es lo que cuenta, o usted es de las que si no lo hace usted prefiere que no lo haga nadie.

Un buen truco es colocar en la nevera un esquema donde anotar las tareas a realizar durante la semana o mes (anotar al lado de cada tarea a quien se ha asignado). Al finalizar cada semana, evaluar el cumplimiento de dichas tareas. Por ejemplo: DIA: lunes, TAREA: Poner la vajilla en el lavavajillas; ASIGNADA A: María; CUANDO: después de cada comida, etc.

Equipo básico de limpieza

Los imprescindibles para realizar la limpieza

1º) Recogedor y escoba:

Imprescindibles para recoger el polvo de manera tradicional, aún teniendo aspirador siempre son necesarios. Colgar o poner boca arriba los cepillos o escobas para que no se deformen y lavarlos con agua jabonosa una vez al mes. Tiene el inconveniente de que muchas veces movemos el polvo de un lugar a otro.

2º) Aspiradora

El electrodoméstico más práctico a la hora de limpiar la casa, no solo recoge instantáneamente las migas de pan u otros restos del suelo, sino que quita el polvo de los tapizados y cortinas sin cambiarlo de sitio. Son más recomendables los que no tienen bolsa.

3º) Fregonas y cubos:Lo ideal es tener un par de cubos y una fregona. Cuando esté fregando el suelo cambien el agua de la fregona cada vez que friegue una de las estancias, de lo contrario, llevará la suciedad de una habitación a otra.

4º) Paños, trapos y bayetas:
Aproveche las toallas, sabanas o camisetas viejas para secar. Siempre hay preferencias para utilizar unos por otros, para los cristales los que no desprenden pelusa, las toallas para la vajilla por que absorben mejor el agua y los demás para atrapar el polvo. No mezclar las bayetas y estropajos del baño con las de la cocina.

3º) Cepillos:

Necesitará un cepillo para ropa, uno pequeño para las juntas de los alicatados de baños y cocinas y otro para quitar manchas rebeldes de los suelos.

4º) Elección de los productos de limpieza:

Elegir los productos de limpieza es algo complicado, dependerán de las preferencias de la persona que limpia, pero su decisión no será fácil ya que la oferta del mercado es muy versátil.

Los productos básicos son: lavavajillas (uno para lavar a mano y otro para el lavavajillas), desinfectante como el amoniaco o lejía para fregar suelos y alicatados de la cocina y los baños; los productos complementarios como: alcohol de quemar, trementina, limpiacristales, desengrasante, etc., pueden ser sustituidos por productos naturales como el vinagre, el limón, el bicarbonato o la sal.

5º) Los peligros y cuidados en la limpieza:
Siempre utilice guantes para manipular los productos de limpieza.
No deje los productos de limpieza al alcance de los niños.
Identifique los envases correctamente.
No mezcle los productos, por ejemplo: amoniaco y lejía despide gases tóxicos nocivos para la salud y el medioambiente.
Cuando utilice productos fuertes, ventile bien el ambiente de trabajo, si no hay ventilación tome la precaución de salir usted de vez en cuando para renovar el aire.
La principales causas de accidentes en el hogar se deben a no tomar precauciones en el momento de realizar las tareas domesticas. Por ejemplo si no llega a un lugar para terminar de limpiar, no arriesgue su vida asomándose a una ventana o haciendo equilibrio en las alturas.


Para organizarse, es bueno tener un plan de limpieza y orden, que permitirá que todo se mantenga perfectamente cuidado sin exceso ni defecto de esfuerzo.

Todos los días:
- Limpiar el baño
- Lavar los platos y limpiar la cocina
- Ordenar la casa
- Hacer las camas y guardar las prendas de ropa en su lugar
- Limpiar los platos de los animales (si los hubiera) y el suelo donde se apoyan
- Limpiar los artículos del bebé

Dos veces o tres veces a la semana:
- Barrer o pasar el aspirador y fregar el suelo.
- Lavar y tender la ropa
- Quitar el polvo de los muebles y estantes que estén a la vista
- Repasar el frigorífico
- Limpiar los exteriores, si es que se vive en una casa.
- Limpiar el suelo del balcón, rejas y persianas.
- Higienizar las jaulas de los pájaros, el acuario o la casilla del perro
- Regar las plantas (si las hubiera)


Una o dos veces por mes:
- Repasar objetos de metal
- Retirar la comida de los armarios de cocina o despensas y limpiar los estantes
- Limpiar a fondo el horno y el refrigerador
- Limpiar ventanas, espejos y puertas
- Limpiar los electrodomésticos y cambiar los filtros si fuera necesario.
- Bañar al perro (caso que hubiera animales domésticos)

Dos o tres veces al año:
- Limpiar los techos y las juntas de los azulejos del baño
- Vaciar los armarios y cambiar la ropa según la temporada que comienza
- Si vive en una casa, destapar los desagües y canaletas del tejado
- Podar árboles y arbustos

Una vez al año:- Limpiar paredes, tapizados

Consejos generales



A la hora de limpiar, lo mejor es tener todos los elementos juntos, para no estar yendo y viniendo cada vez que necesitamos algo.

En un cubo, caja o canasta poner todos los productos que vas a necesitar para realizar tu trabajo: trapos varios, guantes, cepillos, esponja, limpiadores específicos para la cocina y el baño, etc. De esta forma todo estará junto y a tu alcance, ahorrándote tiempo y esfuerzo en tus tareas.

Cocina sin gérmenes


En la casa existen numerosas zonas que propician la contaminación y el desarrollo bacteriano. Entre los focos de concentración se encuentran los fregaderos, los escurreplatos, los estropajos, las bayetas y paños de cocina.

 

Aunque no lo parezca, el grado de contaminación de la cocina es infinitamente superior al del cuarto de baño. Existen diversos factores que muestran la importancia de las medidas de higiene en la cocina:

- es la habitación más frecuentada por todos los miembros de la familia.

- el 40% de los casos de intoxicaciones alimenticias declaradas tienen como origen la casa y no el restaurante.

- los estudios realizados en las últimas décadas revelan la presencia de agentes patógenos en la mayoría de los hogares.

- la preparación de un pollo que contenga salmonela (lo cual puede suceder más a menudo de lo que parece), puede contaminar la cocina, incluidos los utensilios utilizados, la superficie de trabajo, el fregadero, las puertas de la cocina, el frigorífico…

 

Algunos consejos básicos

 - Lavarse bien las manos antes de tocar los alimentos. Esta medida se debe aplicar siempre, especialmente después de acariciar un animal doméstico o haber ido al aseo. En caso de herida, cubrirla con un vendaje hermético.

- Limpiar el fregadero y las superficies que lo rodean con regularidad.

- Mantener constante la temperatura del frigorífico (entre 0 y 4°C) y limpiarlo con regularidad, al igual que los armarios. Colocar la carne y las aves crudas en una bandeja o un plato.

- Seque siempre las superficies lavadas (de trabajo, frigorífico) antes de colocar alimentos.

- La concentración de bacterias en el cubo de basura y sus alrededores es elevada, por eso es importante vaciarlo a diario y lavarlo y desinfectarlo con regularidad.

- Cambiar frecuentemente los paños de cocina, lavarlos e higienizarlos cuidadosamente. Lo ideal, sería cambiarlos cada dos o tres días.

- Se debe prestar atención especial a los estropajos. A pesar de que se consideran el mejor objeto para la limpieza, los estropajos pueden contener un gran número de bacterias debido a su constante humedad. Para disminuir este foco potencial de dispersión de la contaminación, debemos cambiar los estropajos con frecuencia y lavarlos e higienizarlos después de cada uso.

- Si debe ausentarse de su hogar por un tiempo, Compruebe que no quedan productos perecederos, elimine las migas y otros desechos que puedan atraer a insectos y favorezcan el desarrollo bacteriano durante la ausencia.

Los datos de este apartado han sido extraídos de la web del Instituto Pasteur

 

Cinco reglas de oro para organizar la cocina






Vamos a ver algunas reglas y consejos a tener en cuenta para mantener el orden en la cocina:

Todo cerca de donde se usa. Las ollas y los sartenes deben estar cerca del lugar donde se cocina. Los bols, recipientes para mezclar o guardar comida, cercanos a la mesa o lugar de trabajo donde se preparan los alimentos. Los vasos, platos y cubiertos, cerca del lavavajillas ; y si no tiene, lo ideal es que esté cerca del fregadero.

Cada tema en un mismo lugar. Todas las cucharas de madera en un mismo cajón, todos los cuchillos para cocina en otro, todos los útiles de teflón en otro, y así con todos los utensilios de cocina. Todo se puede colocar en un mismo cajón, solo debes optimizar el espacio colocando separadores de madera o plástico. Al igual que los utensilios, también las especies pueden ser colocadas por tema, procurando que cada envase tenga nombre: cominos, pimienta, curry en polvo, orégano, etc.

Lugares accesibles para artículos de uso frecuente. Mantén las cosas que usas con mayor frecuencia “al nivel de tus ojos”, es decir, en lugares donde te sea fácilmente verlos y encontrarlos. Los objetos pesados pueden ir en los estantes debajo del nivel de tu cintura, pero los de uso corriente debes estar en los estantes altos, al alcance de la mano. Y aquellos artículos que utilices una o dos veces al año, conviene guardarla en otra área de la casa, por ejemplo, si las bandejas grandes solo la utiliza cada navidad o en contadas ocasiones, puede guardarlas en cualquier otro lugar cerrado (armario, estante del lavadero, sótano o garaje de la casa).

Limpieza anual. Realice un inventario de los utensilios y artículos de cocina una vez al año, deshágase de aquellos que ya no use o que estén en malas condiciones el uso.

Artículos pequeños en contenedores mayores. Mantenga los artículos pequeños en contenedores mayores. Si son demasiado grandes y no son transparentes para que pueda ver a través de ellos, etiquételos con las cosas que contienen. Y recuerde que todos los recipientes conviene guardarlos con su tapa.